Los Bancos cuya función está comprendida entre la captación oficial de dinero en varias modalidades, como las cuentas de ahorro que pagan muy bajo interés o tienen una baja rentabilidad, no pagan ni siquiera la inflación 6% anual, y el préstamo de efectivo a terceros, a quienes si les cobra una alta tasa de interés, hoy casi un 34% anual. Esto genera una diferencia o margen de intermediación entre el pago a los ahorradores y el cobro de los préstamo a terceros de más de 26 puntos % de diferencia.
Adicionalmente las instituciones bancarias cobran por todos los servicios regulares que prestan, como retiros de cajeros, manejo de tarjetas débito o crédito, consultas de saldo, expedición de extractos o certificaciones, libreta de ahorros, transacciones por Internet, etc. Como ejemplo, el Banco de Bogotá cobra una cuota de 39.500 pesos trimestrales por el manejo de una tarjeta de crédito clásica, Bancolombia, 38.000 pesos y el Citibank, 44.000 pesos. En tarjetas débito de cuenta de ahorros las tarifas mensuales son de 7.500; 7.300 y 7.000 pesos, respectivamente. Tarifas similares cobran las demás instituciones bancarias.
Además para un cliente es muy difícil, casi imposible realizar una queja o un reclamo y obtener una respuesta positiva.
Todo esto significa para el ahorrador nuestro en el país el doble del costo que el de otros países incluso latinoamericanos.
También hay que decir que una entidad bancaria para conceder un préstamo a un cliente requiere que este demuestre que no lo necesita, porque el respaldo en activos que se le exige es mucho mayor que el valor del préstamo que solicita. Igual ocurre con la exigencia sobre sus deudas, deben ser muy bajas. En resumen el cliente debe tener una muy buena capacidad de pago. Esto quiere decir que a una persona o una compañía en una condición económica difícil, que es quien verdaderamente necesita un préstamo, quizás nunca lo podrá obtener, siempre será rechazado por cualquiera de los Bancos.
Se suma a todo lo anterior, el control inexistente por parte del Estado en relación con este abuso del cobro de los Bancos a sus clientes, por el contario, el Gobierno está muy satisfecho con la gestión bancaria porque el 4 por mil que es un impuesto que genera ingresos al gobierno por todas las transacciones bancarias que se realizan es casi de cuatro billones de pesos, luego es mejor no molestar.
Así las cosas, la Banca solo contribuyen y muy poco, a los que están económicamente consolidados y no a los pobres, a quienes lo necesitan, y genera unos excedentes exorbitantes para ella y unos ingresos gigantescos para el gasto del Gobierno.
En conclusión, se podría afirmar que la banca figura en la larga lista de responsables que han estimulado el surgimiento y la crisis de las 'pirámides', en compañía del Gobierno que no actuó a tiempo, la Justicia que avanzó muy lentamente, los ahorradores que se arriesgaron y fueron ambiciosos ante la falta de oportunidades en el sector bancario, muy pobres oportunidades, y que no escucharon las advertencias de que no hay negocios que den esa rentabilidad, y hasta los medios de comunicación, que fueron casi mudos ante la situación.
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1 comentario:
Ramiro: Me parece que has hecho un ejercicio interesante al presentar datos reales que soportan tus afirmaciones. Si hubieras aportado los datos de otros paises hubiese sido espectacular. Buen trabajo.
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